Neurofeedback… ¿Neuro… qué?

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En el apartado anterior hablábamos del biofeedback, y decíamos que con ella podemos ser conscientes de los cambios fisiológicos que ocurren al vivir una determinada situación. Seguramente le ha recordado a los detectores de mentiras que salen muchas veces en la tele o ha visto en películas. ¡Pues lleva razón!

Y dirá… ¡He visto en películas que hay personas que con el entrenamiento adecuado son capaces de engañar al detector! ¡Pues también lleva razón!

Pues bien, ¿y si le dijera que su cerebro no nos engaña? ¿Sorprendido?

Pues es para estarlo. Y es que nuestro cerebro no nos engaña, pues todo parte de él. Y lo hace de forma autónoma, automática, involuntaria, sin que usted lo sepa… mostrando una actividad eléctrica cerebral concreta que es la que nosotros registramos (con dispositivos electrónicos), almacenamos, procesamos, filtramos y mostramos al usuario para que él sea consciente de lo que ocurre en su cerebro. Todo ello, como puede suponer, con la ayuda de la informática (software y hardware especiales).

Solo entonces, cuando su cerebro ha tomado la decisión de hacer algo, es cuando envía la orden oportuna a su cuerpo para que reaccione de una forma determinada. Es ahí cuando usted puede ser consciente de lo que ocurre, y no antes.

Ese es el fundamento del Neurofeedback.

Es más… usted podría argumentar… «vale, vale… pero cuando yo decido hacer algo, lo decido conscientemente». Pues sorprendentemente, incluso cuando una persona cree que ha tomado una decisión, en realidad su cerebro lo ha hecho antes de que haya podido darse cuenta, disparando el mecanismo de respuesta para tomar una determinación entre 200 y 300 milisegundos antes de que seamos conscientes de ello. Y es que en gran medida «somos nuestro cerebro». Pero de esto hablaremos en otro momento.

Entonces… ¿qué es el neurofeedback?

El Neurofeedback, por lo tanto, es un tipo de neuroterapia, es decir, un tratamiento que busca modificar la función cerebral actuando de modo directo sobre ésta. Técnicamente, por tanto, el Neurofeedback es un tratamiento que actúa sobre las ondas cerebrales para permitir a la persona ser consciente de su actividad cerebral y modificarla.

Y, ¿cómo es posible eso? Pues partiendo de un registro electroencefalográfico (EEG), los aparatos de Neurofeedback extraen una serie de parámetros que se utilizan para evaluar la función bioeléctrica, transformando la señal analógica (el EEG clásico que todos conocemos) en datos cuya modificación podemos programar. Y eso lo hacemos (una vez más) con el empleo de tecnologías avanzadas y la inestimable ayuda de los ordenadores.

Para ello utilizamos los denominados BCI (Brain Computer Interface, en castellano interfaz Cerebro-Ordenador) con un número variable de electrodos según las necesidades. Desde los más complejos que nos permiten un análisis detallado de la actividad cerebral e incluso de las expresiones faciales, hasta los más simples y cómodos con un número básico de electrodos.

Esta técnica es completamente inofensiva y nada invasiva y el formato se parece mucho al de un videojuego. A lo largo de toda la prueba se le informa de cómo van siendo los resultados y su rendimiento en la actividad o automáticamente se va cambiando el patrón de la prueba, para que pueda modificar la actividad de su cerebro en función del objetivo a cumplir.

De esta forma podemos controlar de forma segura si su cerebro está desarrollando un patrón de ansiedad o estrés o cualquier otro que sea de nuestro interés.

¿Qué le parece? ¿asombrado/a? … Pues en próximas entradas les iré describiendo, con un poco más de detalle, algunos aspectos de los BCI.

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